4 ago 2008

Ya no creo en tus palabras... ya no creo en tí

No sabía que tanta generosidad y entrega a los demás por tu parte fuera un gesto de arrepentimiento por las almas que vas rompiendo al avanzar con tu paso.

Que dar un paso adelante fuese el resultado de retroceder dos para atrás.

Que fueses destrozando a tu paso los latidos de otras, como yo, para crecerte en tu ego, al más puro estilo de un vencedor de batallas perdidas.

Sabes...

Ya no creo en tus palabras, ya no creo en tí.

Pediré un deseo...reconocerte como "persona" que no levanta con su alma ni un palmo del suelo.

Como una mentira sin pies ni cabeza, como un principio y sin final.

Como un ser hueco que va a la deriva de otro mar próximo que no soy yo.

A partir de hoy me va a esperar otras promesas y otras ilusiones en las que tú no vas a estar.

No me vales para nada.



Hoy me han caido dardos de todos los lados. De mis compañeros. De él, de tí... Pero sigo aquí, no voy a renunciar de nada por nada ni por nadie. Yo, yo, y nadie más que yo. Te sigo amando, le sigo odiando. Alguna vez me iré a ese lugar en el que muchas veces he querido estar: bien lejos de los que no me quieren y cerca de mí.

He vuelto a vivir y tengo una idea bien clara de lo que es la vida y que si me descuido no obtendré nada de ella.

Voy a luchar por tí o por él, y por mí

Como una loba

Hasta el final